CONGRESO INTERNACIONAL CONINDUSTRIA 2000
29 de junio 2000
Caracas - Venezuela
CONGRESO INTERNACIONAL CONINDUSTRIA 2000
VenezuelaCómo sobrevivir y no desaparecer en recesión
Situación de la Industria Nacional
Dr. Ramón Rosales
Viceministro de Industrias
Ministerio de Producción y ComercioBuenas tardes, a mí me toca ya cargar con la tiranía del tiempo, igual que en los aeropuertos cuando los primeros vuelos salen atrasados, ya al final de la jornada se acumula casi exponencialmente el atraso, esto es un reto a la productividad tanto de la emisión de ideas como a la capacidad de ustedes para recibir a esa misma velocidad tales ideas. A mí se me ha pedido un poco que introduzca el tema que van a desarrollar los que me van a seguir en el uso de la palabra, tratando de contestar esa pregunta ¿Cómo sobrevivir y no desaparecer en recesión?
En primer lugar, voy a pasearme muy rápidamente para tener esa ventana abierta en el computador de todos nosotros, que fue abierta esta mañana por Cornejo y el Prof. Austin, es la necesidad de cambiar el modelo de desarrollo para poder sobrevivir a este proceso que estamos todavía viviendo en Venezuela. En segundo lugar quiero destacar la necesidad de revitalizar en Venezuela el rol de las pequeñas y medianas industrias y por último, hablar un poco de lo que entendemos en el Ministerio de Producción y Comercio y en particular el Viceministerio de Industria por una política industrial de largo plazo.
Quiero aquí presentar una lámina muy subversiva elaborada precisamente por el Prof. Antonio Francés cuando estábamos compartiendo labores allá en el IESA y que no hace sino constatar lo que nos dijo Cornejo y Austin esta mañana. Venezuela en los últimos años ni creció económicamente y se deterioró aún más la situación social que ya de por sí era precaria, esas cifras son de por sí lo suficientemente elocuentes como para invitar a aquellos que todavía no tienen la suficiente claridad de por qué este proceso que hemos vivido en Venezuela en los últimos meses, se nos hizo ingobernable el país, porque un país que no crezca económicamente, pero que tampoco resuelve los problemas de distribución del ingreso, es un país que no puede tener sostenibilidad de sus instituciones.
Segundo punto tiene que ver con la necesidad de revitalizar el rol de las pequeñas y medianas industrias que ha sido la palabra que ha estado en boga por académicos, políticos, empresarios, todo el mundo habla de la pequeña y mediana empresa, sin embargo tenemos que enfrentar ese reto y decidir si de una vez por todas, convertimos a este tipo de organización -que no de sector- en un instrumento de modernización que debe convocar a todo el Estado a crear un entorno no solamente que es responsabilidad del gobierno, sino también de la dirigencia empresarial, de tal manera que continuamente estén surgiendo en el mercado, naciendo, pequeñas, micros y medianas empresas.
En todos los países, independientemente de su grado de desarrollo, hay un continuo nacimiento de empresas, algunas de las cuales mueren y otras evolucionan hasta teorías superiores, eso es normal y lo que se aspira es que la tasa de natalidad sea superior a la tasa de mortalidad. Lo que ha ocurrido en Venezuela en los últimos años es que la tasa de mortalidad de las empresas ha sido superior a la tasa de natalidad. Tenemos más de 20 años de una huelga de inversiones en Venezuela y además se han creado una serie de paradigmas y de actitudes mutiladoras de la capacidad emprendedora de los venezolanos, que hoy afortunadamente esta tarde, la última intervención, refresca y lleva el ambiente de que sí es posible tener empresas pequeñas con una gran capacidad competitiva, como lo acaba de demostrar la gente que hace los exprimidores de jugo.
El gran problema de nuestras pequeñas y medianas empresas que además de haber sido excluidas, ni siquiera fueron marginadas, simplemente fueron excluidas del modelo del desarrollo económico, es que ese tipo de organización experimenta un bajo valor agregado, tienen un problema enorme de productividad y calidad que aunado al problema del financiamiento que se ha agravado en los últimos meses, han creado una situación verdaderamente dramática y difícil para la sobrevivencia de las pequeñas y medianas empresas.
A esto llegamos entonces al tercer punto, de la necesidad de concertar con el sector privado emprendedor, ese que está dispuesto a jugarse el país en las buenas y en las malas, el que es capaz de superar las coyunturas y el cortoplacismo para avizorar oportunidades y enfrentar con hidalguía coraje, perseverancia, el reto de largo plazo.
No es posible tener una política industrial sin que esa política este sincronizada, armonizada con la política económica, pero lo que es más tenemos que revertir años, muchos años en los cuales se ha arraigado el concepto de que la política industrial debe estar subordinada a las políticas comerciales. No nos oponemos al proceso de globalización, pero como lo atestiguan los trescientos mil empleos manufactureros directos que se perdieron en los últimos diez años, fuimos de una manera improvisada y acelerada con una ingenuidad que raya en lo ridículo en relación a otros países vecinos a un proceso de globalización en el cual no hubo ninguna posibilidad para que las empresas industriales y las empresas manufactureras tuvieran la oportunidad de adecuarse al nuevo cuadro del juego global.
En estos días recibí en mi despacho al equivalente al Superintendente de competencia nuestra de España y cuando uno de nuestros compañeros le preguntaban que cómo se armonizaban las políticas de procompetencia con las políticas industriales, el señor de una manera muy orgullosa decía que la mejor política industrial era no tener una política industrial. Bien cómodo después que España durante más de veinte años tuvo una política industrial que le permitió el proceso de reconversión.
Aquí hemos ido a firmar los acuerdos comerciales sin detenernos a visualizar las consecuencias que eso tiene para la industria y para la agricultura, y como se hizo esa máquina de la gerencia, después del ojo afuera no vale Santa Lucía, y hoy estamos entonces sufriendo las consecuencias de ese proceso. Acabo de regresar de una gira por Colombia y México y allí pasé de la categoría del ignorante, infeliz a la de ilustre angustiado, cuando me entero que por ejemplo en Colombia todos los productos que se importan tienen que ser registrados previamente y nos decían allá en las oficinas, la pro-oficiales que era un día que se tardaba para certificarle a la persona que solicitaba la importación que había notificado. Después nos decía un importador que no era un día sino 7 días y, en México, también, primero hay que seleccionar una lista de productos sensibles, identificaron unos países en los cuales podían provenir esos productos sensibles e implantaron un sistema de aviso automático. Eureka no. Y aquí nosotros tenemos una carrera por tener 20 puntos ante la OINC, mientras otros a Dios rogando y con el mazo dando.
El gran cambio que tenemos que hacer aquí es cerrar filas en la industria venezolana y para ello los que estamos al frente del Viceministerio de Industria y también haciendo uso de la orientación política del Ministro de Producción y Comercio pero más aún cumpliendo las directrices del Presidente Chávez vamos a dar la batalla en todos los frentes internacionales, pero también en el frente nacional para abrirles espacio a la industria venezolana, porque decimos que mientras una empresa sea abierta, yo tengo posibilidad de convertirla en una empresa competitiva, pero cuando la empresa cierra, se me hace más difícil convertirla en competitiva porque es poco probable que los muertos sean competitivos. De tal manera que el gran reto que tenemos con la política industrial es la relajerarquía suficiente, por eso es que tenemos a veces que dejar a un lado aquellas parcelas sentimentales, aquellas mezquindades, aquella votación protagónica, aquel deseo de monopolizar las soluciones y la verdad. La política industrial tiene que abrirse espacio al nuevo contexto y yo creo que es oportuno ver cuáles son los conceptos que se están manejando actualmente en materia de política industrial y cuál es el que nosotros adoptamos.
El Banco Mundial en un reciente documento hablaba de la política industrial como esfuerzo del gobierno ¡oh! el Banco Mundial descubre que los gobiernos tienen responsabilidades en la política industrial que son esfuerzos. Esfuerzo que significa. Sacar recursos de alguna parte. Apostar. Eso es lo que es esfuerzo, para alterar, para modificar para que haya unos ganadores y unos perdedores. Eso es lo que quiere decir alterar la estructura industrial a fin de promover el crecimiento basado en la productividad. Michael Porter un gurú él desprecia la política industrial porque todavía está anclado en el concepto de política industrial cuando las industrias infantiles y ya tenemos pepetos de industrias infantiles. Ahora él habla de los clusters, de los conglomerados y nosotros nos atrevemos a proponer esta política industrial en el sentido de que sea una política básica del estado.
El Estado venezolano tiene que jugar un papel importante en la política industrial, tiene que ejercer su rol rector regulador, porque está el ambiente de por medio, está el futuro del país de por medio pero también promotor de la actividad industrial. Y que tenga lineamientos precisos, objetivos, con metas que puedan concitar, articular, concretar acciones en el sector público y en el sector privado, pero que debemos expresar esto en planes de acción.
Reconozco que hasta ahora ha habido avances más en algunos sectores que en otro, porque quizás la confrontación política le ha impedido a algunos sectores industriales, sectores empresariales percibir con claridad y con serenidad y con visión de largo plazo y amplitud las intenciones que nos anima de formular una política industrial donde el sello fundamental sea la concertación con el sector privado.
Los lineamientos estratégicos de la política industrial son básicamente cuatro, primero combinar tanto mercado como sea posible con tanto estado como sea necesario, eso parece un poema de amor que dice mucho y no dice nada pero cuando entonces materializamos ese lineamiento en los decretos de compra del estado entonces ahí vemos como estamos combinando el poder de compra del sector público venezolano para entregárselo al sector privado establecido en el país sea venezolano o sea extranjero.
El otro lineamiento tiene que ver con la prioridad del gobierno que es abatir la inflación por cuanto como lo dijeron también nuestros conferencistas estrellas en el día de hoy es un flagelo que afectó la gobernabilidad de este país.
El tercer lineamiento tiene que ver con la necesidad de que nuestra industria nacional alcance los estándares mundiales de calidad y productividad, de allí que entonces el programa de estímulos a las exportaciones de alto valor agregado no son un fin en sí mismo sino un medio para modernizar el parque industrial, porque como lo acaba de demostrar Egaña, cuando una empresa es capaz de colocar en los mercados internacionales un producto porque tiene calidad internacional, tiene calidad mundial, imposible también entonces entregarle al consumidor venezolano un producto de la misma calidad.
Ya se superó aquel esquema, afortunadamente mediante el cual había dos calidades diferentes, era beneficioso en economía cerrada tener una calidad para el mercado más interno y una calidad para el mercado externo, en una calidad abierta la calidad tiene que ser única y tiene que ser de categoría mundial.
El cuarto lineamiento tiene que ver con que queremos seguir siendo socios de todos nuestros países hermanos pero en la base de que se reconozcan las respectivas asimetrías y las asimetrías no tienen única y exclusivamente que ver con los diferenciales de tamaña de las respectivas industrias o de productividad, también las asimetrías tienen que ver con las diferencias institucionales, por ejemplo, en el caso de Colombia tenemos que reconocer que nos lleva años de desarrollo institucional en materia de comercio exterior.
A Colombia decidió hace años, hace 30 o 40 años diversificar su economía y crearon su instituto de comercio exterior y empezaron a adecuar todo su sistema de aduanas en función de las exportaciones. Y México, el Instituto Mexicano de Comercio no surgió a diferencia del nuestro que surgió de la Chancillería la diplomacia, la que metió el comercio exterior en Venezuela.
En México fue la propia secretaría de hacienda, de manera que cuando uno habla entonces con un representante aduanero de México encuentra allí que si bien tienen su natural vocación fiscalista también tiene una comprensión del impacto que tiene las políticas aduaneras en el desarrollo industrial de su respectivo país.
Esta es la diferencia más importantes que nosotros tenemos por delante de superar ese gap, aquí no se trata mas que el problema del arancel o el problema de financiamiento, el problema de la tasa de cambio, lo que tenemos que superar es la inmensa incomprensión que tenemos en Venezuela dentro del sector privado y dentro del propio sector público acerca de que si es necesario o no es necesario una política industrial perfectamente posible aún dentro del marco de la Organización Mundial del Comercio.
Estos lineamientos son los que están guiando la acción del gobierno y estamos definiendo entonces, estamos instrumentando una serie de mecanismos propios del sector público para atender tanto los compromisos que se deriven de aquellas concertaciones que hemos logrado alcanzar con el sector privado pero también para poder adelantar aquellos planes que inexorablemente el gobierno nacional tiene que adelantar en materia de promoción del desarrollo industrial sin que ello signifique que el sector privado no tenga que también acometer tareas de promoción del desarrollo industrial.
La política industrial tiene como centro buscar ese esfuerzo de reindustrialización de Venezuela que significa semánticamente dos direcciones, reindustrializar el país significa rescatar, recuperar, modernizar el parque industrial que ha sobrevivido a esta crisis, este que está pasando la recesión, necesitamos recuperarlo, pero también reindustrialización significa expandir, regenerar el tejido empresarial venezolano. Venezuela tiene unas cifras manufactureras realmente escalofriantes. Esta mañana cuando el señor de Costa Rica hacía su exposición y señalaba las 5.000 empresas manufactureras en una división rápida con el número de habitantes nos dábamos cuenta que tenía 2,4 establecimientos manufactureros por cada mil habitantes, Venezuela 0,6, Colombia tiene 1,3, México tiene 1,4, Portugal tiene 2 y Alemania 8. Con ese tejido empresarial que nosotros tenemos no vamos para el baile bajo ninguna circunstancia.
De allí que entonces los programas de emprendedores Antonio José de Sucre, el programa de rehabilitación de parques industriales, la creación del fondo nacional de garantía recíproca apuntan básicamente a incentivar la aparición de nuevas empresas para regenerar el tejido empresarial venezolano.
Tenemos una limitante fundamental con el problema del financiamiento, tenemos aquí que buscar un equilibrio a veces bastante difícil alcanzar, teníamos hasta hace poco tiempo un Foncrei, la boutique del crédito, con excelente posicionamiento financiero, unos índices de solvencia y de protección patrimonial excelente, ISSO 9000 pero FONCREI no daba crédito al sector industrial. Del otro extremo teníamos Corpoindustria en proceso de agotamiento progresivo, dando crédito a tasas de interés del 40-50% de preferencia y sin ninguna reposición de su patrimonio, era de esperar que Corpoindustria no podía seguir sobreviviendo.
¿Cómo buscar un mecanismo que permita darle acceso a la pequeña y mediana empresa al crédito bancario? Porque como lo dijeron Cornejo y Austin, estamos todavía pagando las consecuencias de una crisis financiera. Aquí traje por si alguno quiere consultarlo, los índices de intermediación de la banca en todos los países del mundo en el informe del Banco Mundial. Es verdaderamente dramática la situación del sistema financiero venezolano, de tal manera que la pequeña y la mediana empresa seguirá siendo, por parte del sistema financiero venezolano, no bancable por mucho tiempo, de tal manera que el gobierno tiene que buscarle una salida a ese problema de la incapacidad de la banca para atender el crédito. Por eso es que hemos creado el Fondo Nacional de Garantías Recíprocas de la Pequeña y Mediana Empresa.
También tenemos que hacer un esfuerzo para modificar la ocupación territorial de nuestro parque manufacturero. Este parque está concentrado grotescamente en la región norte-centro-costera del país dejando el inmenso territorio restante de Venezuela donde no hay ni esperanzas y por cada empleo que generemos alrededor de ese Eje Orinoco-Apure tan a veces vilipendiado dentro de la controversia política, en la medida en que nosotros creemos fuentes estables de empleo manufacturero, son cinco o seis personas que dejamos de incentivar para que se venga a la parte de los principales ciudades del país en cordones de miseria.
Por si acaso no quedó claro el mensaje de Cornejo y Austin, me permito refrescar, como lo hacen las ventanas de los computadores, las cifras de hambre que hay en Venezuela, medido en el consumo per capita de los años cincuenta, de los ochenta y del noventa y nueve y lo que nos planteamos con la meta del nuevo plan agrícola.
Finalmente, por la tiranía del tiempo y del moderador dictó su sentencia, quiero recorrer rápidamente los siete programas estrella que configuran un modesto y coherente esfuerzo del gobierno nacional para brindarle al sector industrial venezolano una señal concreta, positiva, de que tiene un gobierno que está dispuesto a apoyarlo para que despegue conjuntamente con el gobierno en la construcción de un nuevo país. Las compras del Estado (Decretos 833 y 834 en plena vigencia) mediante los decretos citados establecen márgenes de preferencia en las empresas establecidas en el país sean de capital nacional o extranjero y que aquí lo que hacemos es invitarlos a que unan esfuerzos con nosotros para impedir que también estas voces que a veces a toda solución le buscan problema ya están tratando de tergiversar este mecanismo.
En el estímulo a las exportaciones hemos escogido cuatro sectores para apuntalar allí esfuerzos entre el sector público y el privado me estoy refiriendo al sector automotriz, al sector plástico, al sector de la artesanía y a la industria del software como potenciales puntas de lanza de unas exportaciones de alto valor agregado más allá del tradicional concepto de exportaciones no tradicionales-.
Incentivos al empleo: estamos finiquitando con el Ministerio de Finanzas los criterios técnicos para el decreto de exoneración de Impuesto sobre la Renta a las actividades manufactureras, de comercio, de servicio incluyendo las de turismo en las regiones más deprimidas del país. Ya están identificados cinco Estados en los cuales se observa los índices peores de desarrollo humano y de pobreza y estamos incorporando los parques industriales.
El Programa de Apoyo a Emprendedores bajo el concurso del Plan de Emprendedores "Antonio José de Sucre". Allí estamos haciendo un concurso que hasta ahora ha sido exitoso y que ha demostrado la voluntad emprendedora y el deseo de renovación del tejido empresarial venezolano. Más de 500 emprendedores están concursando para seleccionar los 130 mejores proyectos, a los cuales les tenemos garantizado el financiamiento para la instalación de esas empresas en los diez parques industriales que estamos rehabilitando dentro del V Programa con una inversión de Bs. 5.200 millones.
El afianzamiento crediticio a la pequeña y mediana empresa es el otro programa en el que se concretará cuándo SUDEBAN estará en la etapa finales para darnos la autorización para ir al Registro. Mediante este mecanismo podremos crear las sociedades de garantía recíproca a nivel regional que se encargarán de otorgar los avales y fianzas a la banca, de tal manera de facilitar el crédito a la pequeña y mediana empresa.
El apoyo al desarrollo competitivo y productivo a través de la creación del Instituto Nacional de Desarrollo Industrial que operará bajo la figura de un agente de viajes para ayudar al industrial venezolano a armar el viaje hacia la productividad y la competitividad sin tener que disponer de una burocracia enorme sino simplemente articulando la demanda con la oferta de probadores de solución que pueda existir en los sectores público y privado.
Los frutos de esta política empiezan a materializarse, las cifras del BCV indican que en el primer trimestre del año 2000 todos los indicadores de la industria manufacturera, el volumen de producción, los precios y el valor de producción están por encima de los correspondientes valores del año 1999. Los índices de inflación también indican que la parte de alimentos, bebidas no alcohólicas, vestido y calzado, equipamiento del hogar, están experimentando índices inflacionarios por debajo del índice general de precios.
La balanza comercial con Colombia, si bien todavía nos es desfavorable indica que las exportaciones venezolanas se siguen incrementando. Aquí llevo monitoreado las exportaciones de empresas multinacionales por la vía de Paraguachón, porque a veces es más fácil conseguir la información oportuna de Colombia y de México que la propia venezolana.
Me traje recientemente las cifras de México y entre el primer trimestre del año 2000, por primera vez en los últimos cinco años, las exportaciones venezolanas superan las importaciones de México. Exportamos 113 millones e importamos 110 millones. Estas son cifras que indican que no solamente a nivel macro sino a nivel micro también estamos iniciando un proceso de reactivación que si bien no hemos suficientemente todavía sólido y contundente, quizás más por la impregnación de las decisiones empresariales por aquellas nubes de la controversia política pero que yo finalmente quiero hacer un llamado al empresario. Ojo pelao, la mejor empresa es la que toma preactivamente sus decisiones para cuando la demanda se reactive tener oportunamente el producto con la calidad requerida por el consumidor.
Algunos empresarios nuestros fueron víctimas de esas cornetas de la amargura. Se quedaron paralizados. No tomaron las decisiones de aprovisionamiento, de contratación de esos recursos humanos y ahora entonces tienen que agilizar la marcha de sus decisiones para poder satisfacer la demanda. El proceso de reactivación se ha iniciado, el proceso de la reactivación de la industria de la construcción es un hecho. Así que amigos empresarios no pierdan esa oportunidad. Muchas gracias.