CONGRESO INTERNACIONAL CONINDUSTRIA 2000

29 de junio 2000

Caracas - Venezuela

 

CONGRESO INTERNACIONAL CONINDUSTRIA 2000
La Industria en América Latina
Brasil

   Osvaldo Moreira Douat
Presidente del Consejo de Integración Internacional de la Confederación Nacional de Industrias del Brasil

Buenos días, en primer lugar quiero agradecer a los integrantes de la mesa y a los organizadores de este evento por la importancia de que está revestido en una cuadra muy importante de la economía mundial y latinoamericana, quiero agradecer a todos que infelizmente no los puedo ver, acá se va a producir un monólogo de mi parte, pero mi padre decía que cuando se habla, se debe hablar bien claro para ser bien visto, para que se pueda entender bien y se ponga la emoción en lo que se habla para que pueda traducirse la emoción de las ideas a la audiencia, sin emoción no son ideas.

Quiero empezar pidiendo disculpas, la primera porque el texto de las transparencias se hicieron en portugués equivocadamente porque las tenía en español; en segundo lugar porque para suplir un poco eso voy a intentar hablar español y les pido disculpas por mis errores, pero quiero que tomen eso en cuenta del esfuerzo de integración latinoamericana y Brasil lamentablemente o no sé cómo calificarlo, tiene el idioma soltero, así que tenemos que convivir con el concubinato, pero dicen que las relaciones documentales no son tan eficientes como las relaciones de intención, de buenas ideas y de buenos propósitos hechos con el corazón. Así que vengo acá a hablar un poco con el corazón como latinoamericano.

Voy a dividir en dos partes mi participación, la primera voy a intentar mostrar una situación porque pasó y está pasando y se pretende y se pretende entender que Brasil tiene oportunidad frente a una inserción internacional y a una necesidad e intención muy fuerte de hacer los acuerdos y la estrategia de acuerdos bilaterales y de integración regional: MERCOSUR América Latina. No hay duda que para nosotros en este momento la palabra competitividad es fundamental, es parte del ideario cultural del país, no hay dudas que el gobierno está siendo fuertemente presionado por los liderazgos empresarios para que haga su parte en las reformas constitucionales.

No hay duda que nosotros entendemos que tenemos que interactuar fuertemente con nuestros vecinos latinoamericanos para preparar la base de la integración.

Brasil pasó por transformaciones económicas profundas con la apertura comercial y financiera en la década del 90 que incluyeron ahí el control de la inflación, la liberalización comercial y financiera y la privatización con inicio de las reformas constitucionales. Se ha creado un nuevo contexto institucional y macroeconómico que estimuló el desarrollo de la productividad de la industria y eso llegó a mejorar muy rápidamente los productos y procesos. La necesidad de la estabilización puso desafíos adicionales al sector empresarial, obligando trabajar en un ambiente altamente competitivo y de reducida rentabilidad. El avance de las mudanzas es consistente y considerable y prepara al país a retomar un largo crecimiento, así lo esperamos.

Se puede ver ahí que el gran esfuerzo se hizo en la inflación, la estabilización de precios fue una de las conquistas más importante de la década en el plan macroeconómico, la tasa de inflación al consumidor tuvo una caída de un promedio anual superior a 1.000% en los primeros cuatro años de la década para tasas de 1 dígito apenas 3 años después. En el 99 la fuerte devaluación de la tasa de cambio en el inicio del año, tuvo un impacto pequeño en la inflación, la variación del índice de precios al consumidor pasó de 1.7 en el 98 para 9% confirmando el ambiente de baja inflación creado por el plan real, con tendencias declinantes ya confirmadas en los primeros meses del año. Es decir, que de alguna forma se logró un resultado mucho mejor que los choques económicos asiáticos en ese sentido.

Otro punto es la tasa de interés real, el plano real se hizo acompañar por tasas de intereses extremamente elevadas en 95 en el impacto de la crisis mexicana, obligó al gobierno elevar las tasas de interés y lo puso a 30% anual. Posteriormente las necesidades de financiación del déficit en cuenta corriente mantuvieron los intereses reales en pisos elevados encima del 15% al año, presionando los costos financieros de las empresas en una forma desproporcional. Al disminuir la vulnerabilidad externa la adopción del cambio fluctuante permitió que la tasa real tuviese una caída al nivel más bajo desde 91 pero todavía muy por encima de lo que sería confortable en comparaciones internacionales.

La tasa de cambio real, la utilización de la tasa de cambio como ancla de los precios en el plan de estabilización llevó una fuerte apreciación real entre el 95 y el 98. Esta apreciación y la liberalización comercial aumentaron la penetración de productos importados de una forma sorprendente trayendo nuevos desafíos competitivos a las empresas brasileras y junto con la importación legal vino la importación ilegal porque el sistema de aduanas no estaba preparado para el volumen que entró al país en un corto espacio de tiempo.

El régimen cambiario fluctuante del 99 logró que la tasa de cambio real volviera a niveles vigentes antes del programa de estabilización y disminuyó la vulnerabilidad externa del país. En realidad lo que ocurre es que nosotros continuamos muy sensibles al desarrollo y la situación de las economías más desarrolladas.

El producto interno bruto real confirma la estabilización como condiciones necesarias para el mantenimiento sustentable de crecimiento. Son reglas normales de la economía y se están procesando con mayor o menor intensidad de los ajustes brasileños. Y que ciertamente de alguna manera se van a procesar en los ajustes de los demás países latinoamericanos o ya se procesaron. A pesar de las altas tasas de interés real el crecimiento promedio anual en el período 94-97 quedó próximo al 3% contra virtualmente 0% en el período 90-93, imagínese un país como Brasil con 160 millones de habitantes teniendo que crear 1 millón 300 mil empleos anuales. Como otros países emergentes, Brasil fue muy golpeado por las crisis asiática y rusa, lo que explica el virtual estancamiento de los últimos dos años de la década.

La tasa de desempleo por las estadísticas señala que el desempleo mudó en los últimos años una tasa media de 7,6 contra 5,1 en el resto de la década. El aumento refleja en parte el estancamiento económico del pedido que imposibilitó la generación de nuevos puestos de trabajo, el crecimiento de la oferta de trabajo por los trabajadores es lo que explica la mayor parte del aumento. Y aquí hubo un agravante de que ese desempleó corrió conjuntamente con el momento en que se hacía el más grande esfuerzo para la competitividad, donde las empresas al revés de crecer sus cuadros para volverse más competitivos lo disminuyeron, y cuando retomaron la producción y aumentaron la producción las cien bases de inversiones en equipos, tecnologías de proceso y que dispersaba nuevas contrataciones. Eso va a pasar en todo país que entra fuertemente a un proceso de competitividad, a menos que se busque un equilibrio en servicio u otras áreas que se puedan desarrollar continuamente.

La producción industrial tuvo fuertes tasas de crecimiento ’93-’94 y eso incluso produjo un mejor poder de compra de salarios para la estabilización, apenas para tener una idea de la dimensión del mercado brasileño con 60 millones de habitantes, en ese período que se transfirió el 0,7% de la renta de las camadas menos favorecidas el mercado explotó en una forma que la industria automovilística llegó a producir 2 millones. Se produjeron 12 millones de televisores, 8 millones de refrigeradores contra 6 y 4, respectivamente. El potencial que nosotros, latinoamericanos, tenemos como mercado emergente es extraordinario y no es por otra razón que nuestros vecinos, mejor afortunados, están ávidos por hacer acuerdos con nosotros. Ojalá podamos valorar esta posición cuando logremos establecer acuerdos de libre comercio, de cooperación económica.

No creo que se va a hacer un gran avance si nosotros hacemos el acuerdo apenas para facilitar las ventas, pero sí acuerdos que lleven a nuestras poblaciones a tener mejores condiciones de comprar, mejor poder adquisitivo.

La producción industrial creció a tasas inferiores al PIB en el período del 95-99, reflejando los altos costos de financiamiento y la pérdida de market share en el mercado doméstico e internacional. Los efectos de la crisis asiática y rusa fueron más significativos en la industria que en los sectores restantes productivos.

Aquí se puede ver una estructura del PIB donde nosotros tenemos el 60% en el terciario; 8% en el primario y 32% en el secundario. Es muy importante la participación del sector secundario.

La producción industrial por categoría de uso indica que hubo una tasa de crecimiento de la producción de 3.4% pero una fuerte disparidad de crecimiento entre diferentes categorías de uso. La producción de bienes de consumo durables tuvo un crecimiento acumulado del 22.4% en la década.

Los productos textiles de vestido calzado fueron los géneros industriales con mayor contracción en la década del 90 más exigidos por la llamada apertura y los sectores productores de commodities de exportación o de bienes intermediarios, tales como química, papel, papelón, cartón y minerales no metálicos tuvieron un desempeño muy positivo.

La productividad industrial. Acá hay algo que se debe mirar con cuidado: las empresas brasileñas salieron a una búsqueda de mayor eficiencia para enfrentar el aumento de la concurrencia en el mercado mundial. El gráfico demuestra claramente cómo ascendió la curva de productividad, pero hay que tener cuidado, tener esta curva extremadamente interesante para demostrar, no significa decir que nosotros hemos llegado a niveles de productividad que nos garanticen un desarrollo favorable de nuestra balanza comercial en el futuro, hay mucho que hacer todavía y no solamente dentro de las empresas, hay mucho que hacer en la logística entre los países de MERCOSUR y de América Latina para que se puedan producir las alianzas estratégicas que son el futuro de nuestra solidez competitiva y hay mucho que hacer en el campo político para reformar nuestras directivas institucionales, nuestras leyes, principalmente las tributarias, de las relaciones de trabajo.

La productividad industrial avanzó continuamente en el período a una tasa promedio del 7% (es un número muy interesante). La formación bruta de capital fijo es otro punto interesante, ha podido reducirse apenas el 14% de PIB en el 92 en función de la inestabilidad económica y de la incapacidad financiera del Estado, la tasa de inversiones aumenta continuamente hasta el 97 cuando llegó al 18%, que sería un número interesante para una economía del perfil de la brasileña, más bajo no es conveniente, encima sería extremadamente interesante.

La detención de los dos últimos años reflejó la incertidumbre del período ya en gran parte superada felizmente. En el 99 se estima que la tasa de inversiones quedará alrededor del 16% porque fue el año del ajuste, del fuerte ajuste fiscal, de forma que no se puede decir que fue un mal desempeño, se pasó una fase difícil con una pérdida razonable.

Las inversiones directas extranjeras o el aumento del déficit en cuenta corriente fue financiada en forma creciente por inversiones extranjeras directas, es decir, no financieras. En el 99 las inversiones líquidas incluyendo las salidas, alcanzaron 30.000 millones y superaron casi seis mil millones el déficit entre las acciones corrientes contra valores inexpresivos en el inicio de la década. El aumento de las inversiones refleja la recuperación de la confianza en la economía brasileña a mediano plazo. ¡Ojo! Esa confianza es siempre una confianza medida cautelosamente porque sobre todo, la confianza se consolida cuando la tendencia económica viene acompañada fuertemente de las tendencias de estabilidad política.

Creo que nosotros ahora no estamos totalmente seguros con relación a la estabilidad política y hemos progresado mucho con el ejercicio intenso de la democracia, del resultado entre 21 y 28% del total de ingresos del 96, creo que este año nosotros tenemos mucha posibilidad de llegar próximo a los treinta mil millones de inversiones otra vez.

El problema de privatización se dice que fue uno de los más grandes del mundo por la dimensión del país no por otra razón. Y es tal vez la reforma que mejor evidencia la ruptura con el modelo anterior de desarrollo marcado por la fuerte participación del Estado en el sector productivo de la economía. Para tener una idea, en Brasil el Estado tenía básicamente dos tercios dela economía bajo su control. Y hoy es al revés, con la privatización pasó a tener un tercio. Claro que existen ahí muchas ventajas que se dan en el nivel macroeconómico, aumento de la eficiencia visible en varias de las empresas privatizadas, el macroeconómico, o sea la mejoría de la infraestructura y aumento de la tasa de inversión por parte de esos nuevos inversionistas. El resultado para el sector público en sus divisas transferidas hasta enero último montaba en 90 mil millones de dólares, con la privatización de más de ochenta empresas.

En realidad el gobierno sacaba cada año 12 mil millones de dólares para poner y cubrir los déficit de las empresas públicas. Eso no se llevaba en cuenta. Así que el resultado de la privatización además de la venta que fue muy combatida por sindicatos obreros, por los políticos de izquierda, jamás se llevaba en cuenta el hecho de que ellos mismos sacaban del bolsillo todos los años 12 mil millones de dólares para sustentar la ineficiencia y la falta de inversiones del gobierno en la actividad productiva. Felizmente es un tiempo casi pasado. Tenemos algunos proyectos más de privatización que están en proceso del sector eléctrico ahora, básicamente y de algunos servicios públicos como agua, saneamiento y otras cosas, se están encaminando a perfeccionarse.

La balanza de pagos se dice y cuenta corriente demuestra que la retomada del crecimiento económico conjugada la apertura comercial la apreciación de cambio real en los primeros años de estabilización mudaron radicalmente el resultado de las relaciones comerciales del Brasil con el resto del mundo. El resultado de las exportaciones de la década fue pobre, crecimiento medio anual de 3,4% y en los últimos dos años fue recurrente de la reducción de precios en el mercado internacional, además del problema de la apertura de la economía tuvimos dos años malos en precios, especialmente commmodities internacionales. El aumento de la productividad y devaluación de tasa de cambio favorecieron una retomada, el déficit en transacciones corrientes como porcentaje del producto interno bruto también viene bajando desde a mediados del año pasado. En diciembre correspondía 4.4% aproximadamente. El primer semestre de este año tiene previsto cerrar con un pequeño margen positivo de seiscientos millones de dólares. Es una retomada lenta y gradual y entiendo que es mejor que sea así porque me parece que ya es más realista, más penosa, pero más realista.

Se puede ver ese desarrollo y la importancia de cómo se produjo por las exportaciones de manufacturados. Eso sí agrega valor y da mucho peso a la balanza de pagos y a los resultados del comercio exterior. A pesar de los factores negativos sobre el desarrollo del sector exportador con la valorización de las tasas de cambio, las ventas externas de manufacturados demuestran cambios positivos en la competitividad de la manufactura brasileña. Las exportaciones de manufacturados creciendo fuertemente y en el 97 y 98 adquirieron valores próximos a 30 mil millones de dólares. Ya es un número más confortable, durante el 99 la combinación de recesión de mercados importantes y queda de precios redujo a 27.3 millones, así que ya recuperamos ese desfase y tenemos posibilidades todavía de crecer.

Así que yo voy para concluir a pasar a las perspectivas. Yo diría que las perspectivas de la economía brasileña son bastante positivas teniendo en cuenta los cambios recientes en políticas económicas. El país introdujo básicamente una nueva actitud que es producir mayor previsión y seguridad en el mercado, mayor seguridad en el mercado porque nosotros vamos a depender mucho de los inversionistas extranjeros. Cuando digo nosotros, yo hablo también por Latinoamérica, no solamente por Brasil. Se ha producido el ajuste fiscal y se logró un buen resultado, era algo necesario, uno no lo debe discutir, pero fue la regla establecida y nosotros de alguna manera allá cerramos.

La fluctuación de la casa de cambio debe equilibrar la competitividad de las exportaciones y la aducción del régimen de metas para inflación como valijador de política monetaria contribuye para la tendencia de reducción de las tasas de interés. Ese cuadro muestra entonces que nosotros tenemos ahí algunas previsiones para el año 2000 que es un crecimiento del Producto Interno Bruto del 3% que el primer semestre confirma que puede ser un poco superior. La inflación del 7% que el primer semestre confirma que puede ser un poco inferior, pero vamos a tener problemas en el segundo semestre y no se puede modificar la expectativa. La balanza de pago debe llegar a un superávit sino de tres mil millones con dos mil millones, pero contrariando un déficit importante de uno y dos años pasados.

El resultado primario del PIB debe estar en 3%, el déficit nominal del PIB en 3.3%, el cuenta corriente porcentual del PIB en menos 4%, es una tasa sustentable. La tasa de insumos real en el 11% es todavía alta, elevada, pero con un caída importante a lo largo del año y la tasa de cambio en un 84 y yo me restaría decir quizás 1.90.

Las perspectivas para el mediano plazo son de un 4 a 5%, una inflación debajo del 3% a partir del 2002, un superávit primario, un porcentual de cerca del 3% y una balanza comercial de siete a ocho mil millones de dólares.

Nosotros entendemos que ese escenario debe estar proyectado de forma distinta de los otros. Nosotros poníamos allí un escenario que era deseable. Ese escenario me parece más posible porque ya tenemos una histórica inflación controlada y a menos que haya cambios muy importantes en las economías internacionales, es posible que se entienda que esos números sean factibles.

Para que esto sea posible, se creó una llamada agenda para el crecimiento sostenido que es básicamente el aumento de la competitividad de la economía con reforma tributaria trabajada y su regulación de la economía y la consolidación de largo plazo del ajuste fiscal con la reforma de la providencia social que es sin duda el más grande problema que la economía gubernamental brasileña enfrenta en el momento.

El escenario positivo depende de la continuidad de los avances en lo constitucional. La agenda de reformas no está concluida, en tanto que la superación de las restricciones de crecimiento sustentado. En el plan fiscal la mudanza de regímenes citados anteriormente para un régimen equilibrado, no está enteramente asegurada en bases permanentes.

El ajuste fiscal de corto plazo fue muy dependiente del aumento de recetas, algunas de ellas extraordinarias. Estamos hoy con especial atención en los efectos de la crisis argentina en el MERCOSUR mirándola como vecinos y la consolidación de la tendencia de desabastecimiento de la economía norteamericana, mirándola con atención; también una verificación de las tendencias de disminución del precio del petróleo , es un ingrediente fundamental que se pueda mantener esa previsión.

Para cerrar me gustaría apenas hacer un comentario. En primer lugar, agradecer la invitación que me hicieron y que hizo este momento grato a la Confederación Nacional de Industrias, decirles que nosotros estamos muy interesados en la integración latinoamericana que hicimos recientemente un acuerdo con Venezuela, MERCOSUR, Brasil y Comunidad Andina y que entendemos que deberíamos ampliarla para el MERCOSUR, debería ser muy urgente en mi opinión.

También decirles que me quedé hoy muy feliz, porque temprano cuando miré la televisión, veía allí un debate sobre la competitividad de la economía industrial andina y que incluso hicieron allí la indicación de un gerente para tratar de la globalización de competitividad, quien es el Sr. Lino Clemente y que hay una percepción muy clara de la importancia de eso.

Yo quiero apenas observar dos o tres puntos. El primero, que cómo vamos a tratar de la globalización en cuanto a las diferencias de los países, cuando son números de Brasil, que de alguna manera parecen impresionantes pero hay que tenerlos en cuenta por el tamaño que Brasil tiene.

Nuestras características territoriales, sociales, de desarrollo culturales, de educación son absolutamente distintas de los países asiáticos, de la unión europea y de los Estados Unidos que son los actores fuertes del proceso de globalización.

Lo que quiero decir que tal vez la receta para el mediano y el largo plazo de nuestra competitividad está mucho en lo que los europeos y los americanos hicieron por la relación de cultura de competitividad y de educación consolidada. Los asiáticos porque se englobaron muchísimo en la fuerte inversión y presión de la educación y porque han promovido muy bien las exportaciones.

Pero nosotros además de eso, nosotros latinoamericanos tenemos algo mas, tenemos nosotros un problema de cortísimo plazo el cual no podemos descuidar y que es a mi entender la complementación escolar educacional de la mano actualmente en operaciones en nuestros países. Quiero llamar la atención que Brasil en este momento tiene un proyecto muy grande y muy atrayente para hacer la complementación escolar dentro de las fábricas, para desarrollar la capacidad intelectual de los obreros que están produciendo empleados actualmente para ganar tiempo y hacerlos más competitivos hasta que una nueva realidad se produzca con un plan preventivo, un plan de largo plazo educacional.

La misma Confederación Nacional de Industrias a través del servicio nacional de industrias tiene un servicio de información de mano de obra técnica de la mejor calidad y nosotros podemos ofrecer nuestra colaboración para aquéllos que se puedan efectivamente ayudar.

Al final quería agradecer la atención de todos los señores y felizmente pude sentir la emoción que quería compartir con ustedes porque además de todo mis anteojos me perjudicaron al leer aquí con las luces y decir que estoy muy contento por estar aquí y quiero hacer un agradecimiento muy especial por el respeto y la atención. Muchas gracias.

 


 

 

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